Para el campo, el canon propuesto por el uso propio de semillas es una retención encubierta

Distintos referentes del sector agropecuario aseguran que el proyecto para gravar la producción de soja y trigo con una tasa a favor de las semilleras es otro impuesto que intentará engrosar las arcas del Estado. Diputados opositores se reagrupan en el Congreso para volver a poner en agenda una nueva Ley de Semillas.

Según los productores, al no poder aumentar las retenciones por falta de acuerdo político, el Gobierno sumaría otro impuesto para el sector agropecuario. Se trata de un monto fijo o universal a todos los productores para “compensar” a los semilleros por sus ventas de variedades en el mercado. Los productores se resisten a pagar el canon.

Sin embargo, a pesar de ese argumento, parte de los fondos irá a agencias estatales, como el INTA y el Instituto Nacional de Semillas. Con lo cual claramente seguirán utilizando a los productores como un ente recaudador.

“El campo no puede hacer el esfuerzo de manera unitaria para sacar al país de una crisis que el Gobierno es responsable”, explicó el presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni.

Ocurre que el campo denuncia una presión impositiva sin precedentes que cae sobre sus espaldas, a la cual se le suma una nueva batalla. El impuesto al canon.

“Con la excusa de resolver problemas, fabrican cajas” 

Para el Diputado y productor Luciano Bugallo, este impuesto es una excusa para recaudar. En diálogo con El ABC Rural, el funcionario dijo que este nuevo impuesto, al igual que otros, buscan “engrosar las arcas de un Estado deficitario”.

“Estamos de acuerdo que la tecnología hay que pagarla. Pero no a cualquier precio”, expresó Bugallo. En ese sentido, coincidió con un grupo de Diputados opositores, en que esta medida debe salir desde el Congreso, a través de una nueva Ley de Semillas.

“Exigimos que cualquier decisión sustantiva relativa al uso de semillas y a los necesarios incentivos para el desarrollo de conocimiento aplicado a la producción, se adopte en el marco de una nueva Ley de Semillas debatida y aprobada por el Congreso de la Nación”, rezaba el comunicado.

“Es una retención encubierta”

Bugallo, insiste en que cualquier decisión de crear impuestos o modificarlos debe salir del Congreso. “Es una retención encubierta que van a pagar todos los productores por igual. Es decir los grandes, los pequeños y los medianos, use o no semillas certificadas”, aclaró.

Por otra parte, dijo que le llama “poderosamente la atención” que algunos voceros de semilleros y empresas exportadoras se dan vuelta y se transforman en “comunicadores” oficiales del Gobierno.  

Aportes compulsivos para eventos tecnológicos

Por su parte, desde las Sociedades Rurales del Norte de Buenos Aires, este “impuesto” no tiene razón de ser implementado de la manera que lo quieren oficializar.

“Somos conscientes que los productores debemos pagar los eventos tecnológicos, pero una vez más, vemos interferir a la política entre particulares”, sostuvieron en un comunicado.

Además, los productores autoconvocados se mostraron preocupados por esta nueva intervención del Gobierno al bolsillo del sector. “El consejo agroindustrial, las grandes cooperativas y algunas exportadoras tranzando con el gobierno para pisarle la cabeza a los productores”, denunciaron en sus redes sociales.

Diputados por una nueva Ley de Semillas

Este domingo se conoció un documento firmado por diputados y diputadas nacionales, pertenecientes a distintos bloques parlamentarios y a diversas fuerzas políticas, exigiendo que cualquier decisión sustantiva relativa al uso de semillas y a los necesarios incentivos para el desarrollo de conocimiento aplicado a la producción, se adopte en el marco de una nueva Ley de Semillas debatida y aprobada por el Congreso de la Nación.

“No es sano -dice el documento- que el Gobierno nacional alimente trascendidos y brinde información privilegiada a intermediarios interesados sobre una supuesta Resolución Ministerial para aplicar una retención global del 1,5%, cuando el compromiso explícito del ministro de Agricultura de la Nación, en un reciente encuentro de trabajo con la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados, fue que trabajaríamos juntos para tener una Ley de Semillas actualizada a las necesidades del campo”.

“La inversión en I+D debe ser reconocida y constituye una de las garantías para el desarrollo sostenido de una producción con calidad”, agrega el comunicado de los legialadores.

“Las decisiones al respecto deben adoptarse a través de un diálogo amplio con todos los sectores, sin exclusiones de ningún tipo. El resultado de esa construcción conjunta, con rigor profesional y criterio productivo, debe plasmarse en una Ley del Congreso de la Nación”.

El documento difundido lleva la firma de los diputados Ricardo Buryaile, Alejandro “Topo” Rodríguez, José Luis Espert, Carlos Gutiérrez, Ricardo López Murphy, Pablo Torello, Alfredo Schiavoni, Claudio Poggi, Carlos Zapata, Ignacio García Aresca, Jorge Vara, Gabriela Brouwer De Koning, Roberto Sánchez, José Nuñez, Martín Maquieyra, Paula Omodeo, Victoria Borrego, Pablo Cervi, Germana Figueroa Casas, Gustavo Hein, Marilú Quiroz y Juan Carlos Polini.

El ABC Rural