El ex secretario Roberto Feletti fue denunciado penalmente por fraude y lavado de activos tras la adjudicación de los fondos del fideicomiso triguero a tres molineras

Tres legisladores de la Coalición Cívica presentaron una denuncia penal contra el ex secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, por la sospecha de comisión de los delitos de defraudación contra la administración pública, fraude al comercio y la industria, y lavado de activos, en la administración del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA).

Gracias a la primicia publicada por Bichos de Campo se conoció que el funcionario asignó una suma millonaria a tres molineras, dos de las cuales pertenecen al mismo grupo económico que se encuentra en un concurso preventivo de acreedores, con deudas que superan los 31.000 millones de pesos. Entre sus acreedores se encuentra el propio Estado.

La formulación fue realizada por Luciano Bugallo, diputado provincial por Buenos Aires, y las diputadas nacionales Marcela Campagnoli y Victoria Borrego.

“En virtud de múltiples noticias periodísticas y de testimonios que fueron recibidos en nuestros públicos despachos hemos tomado conocimiento de la posible comisión de un delito de acción pública, el cual habría sido articulado desde altas esferas de la administración pública con el dictado de la Resolución RESOL-2022-426-APN-SCI#MDP del Ministerio de Desarrollo Productivo, Secretaría de Comercio Interior, mediante la cual se creó el fideicomiso de administración del “Fondo Estabilizador del Trigo Argentino” y se designó a BICE fideicomiso S.A. como Fiduciario del mismo”, indicaron los legisladores en la denuncia.

El FETA se constituyó tras la decisión del gobierno de subir las retenciones a la harina y el aceite de soja, con el objetivo de quitarle presión a los precios y compensar la harina que los molinos entregan a las panaderías. Para eso se constituyó un fideicomiso estatal que tenía a la Secretaria de Comercio Interior como autoridad de aplicación, y al Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) como fiduciario. Juntos se encargarías de administrar la recaudación que se estimaba que alcanzaría la suma de 400 millones de dólares.

Entre los requisitos para cobrar el dinero del fideicomiso estaba la obligación de no tener deudas fiscales o previsionales, punto por el cual Molinos Cañuelas no calificaba. Aún así, de los casi 1.400 millones de pesos que Comercio Interior pagó a través del fideicomiso, más de 80% se transfirió a una cuenta de esa empresa. ¿Y con quien estaba en mora esa firma? Con el propio BICE.

“El BICE, a cargo entonces -ad honorem- del ex ministro de Producción Francisco Cabrera, le prestó a Molinos Cañuelas cuando la empresa ya estaba en mora con todos los bancos mencionados y era conocido sus dificultades financieras. El mismo socio estratégico que le habría prestado dinero a “MOLINOS CAÑUELAS” cuando ya se encontraba en mora -BICE- es en parte la misma sociedad que hoy debe controlar los desembolsos de dinero destinados por el fideicomiso y controlar el estricto cumplimiento de la normativa vigente”, afirma la denuncia.

“Una empresa que se encuentra en concurso preventivo, por deudas millonarias y entre cuyos acreedores se encuentran el Banco de la Nación Argentina, el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el HSBC, el Banco Hipotecario, el Banco Macro (quien solicitó su quiebra), el Banco BBVA, y el mismísimo BICE; que fue denunciada por haber efectuado maniobras de lavado de activos e incluso fue equiparada con empresas a las que se intentó expropiar, cumplió (a criterio de los funcionarios públicos y de las autoridades de BICE fideicomisos S.A.) los estándares necesarios para recibir fondos públicos y así “proteger” el precio de la bolsa de harina de trigo”, agrega a continuación.

Según reveló Bichos de Campo, “fueron exactamente 1.098.951.866,38 pesos que a las 14,52 del viernes 17 de mayo cambiaron de manos: pasaron de  la cuenta del Fideicomiso estatal (que se supone se financia con recursos del aumento de las retenciones a los derivados de la soja) a la cuenta corriente de Molinos Cañuelas en el Banco Supervielle”.

Dicha transferencia tampoco siguió con el procedimiento establecido por el propio Feletti para el funcionamiento del FETA, que define una serie de pasos burocráticos que en este caso se precipitaron de forma muy rápida:

  • La Autoridad de Aplicación remitirá una nota instruyendo al Fiduciario a contratar un Asesor de Revisión y Control a fin de que dictamine respecto de la documentación e información presentada por los eventuales Destinatarios de los Desembolsos, debiendo revisar en el legajo remitido por el Fiduciario.
  • Con el dictamen favorable del Asesor de Revisión y Control, el Fiduciario remitirá el legajo completo del Destinatario de los Desembolsos al efecto de que la Autoridad de Aplicación, a través de la Unidad Ejecutiva, emita la pertinente Instrucción de Desembolso.
  • La Autoridad de Aplicación, a través de la Unidad Ejecutiva, remitirá las Instrucciones de los Desembolsos conforme el mecanismo que se establece en el presente Manual.
  • El Fiduciario deberá realizar el Desembolso al Destinatario dentro del plazo de CINCO (5) días hábiles de recibida la Instrucción para realizar Desembolsos, siempre y cuando sean válidas las mentadas Instrucciones, existan fondos suficientes en la Cuenta Fiduciaria, y se cumpla con la totalidad de las Condiciones Precedentes al Desembolso estipuladas en el punto 8 del presente Manual Operativo.

Y como si es monto adjudicado -el más alto en la historia en materia de subsidios estatales hasta el momento- fuera el único problema, de los tres molinos que adhirieron al régimen de Feletti, dos pertenecen al mismo grupo. Se trata de Cañuelas y Molinos Florencia SAU. Ambos son controlados por el grupo societario “Compañía de Granos Argentina S.A.”, entre quienes figura Aldo Adrián Navilli, uno de los principales accionistas de Molinos Cañuelas.

La tercera empresa en danza es Molisud, un pequeño molino de Jacinto Arauz que tiene poca capacidad de molienda, llegando apenas las 2.000 toneladas.

“No resulta un dato menor que uno de los principales accionistas y autoridades de “MOLINOS CAÑUELAS S.A.C.T.F.I.A.” -Aldo Adrian NAVILLI- también fuese investigado por la justicia por la conformación de sociedades offshore, mientras la citada empresa se encontraba con grandes pasivos y próxima a ser concursada. Tampoco podemos perder de vista que uno de los principales acreedores es el Banco de la Nación Argentina, y que de ser así NAVILLI se habría hecho de fondos del estado utilizando a “MOLINOS CAÑUELAS” de pantalla y desviando dicho dinero a cuentas personales en sociedades offshore, es decir que indirectamente se habría beneficiado de las arcas del estado utilizando su empresa como pantalla”, concluyeron los legisladores.

Bichos de campo